No vemos el mundo como es
“Lo que escuchamos y vivimos nos forma. No vemos el mundo como es, vemos el
mundo como somos. Somos víctimas de nuestras creencias, pero podemos cambiarlas”.
Nuestras creencias no solo determinan lo que vemos sino además lo que pensamos y
este es el error más grave, pensar que nuestras creencias son verdad. A partir de ahí,
cualquiera que piense de forma diferente de lo que creemos se convierte en enemigo o,
dicho de otra manera, pensamos que tenemos que defendernos de nuestras creencias
frente a otro.
Biología de la Creencia
El doctor Bruce H. Lipton, es doctor en biologia celular y profesor en el New Zealand
College of Chiropractic de Auckland. Como científico cuestiona la visión darwinista de la
evolución y la premisa básica de que los genes condicionan nuestra vida. En su libro La
Biología de la Creencia: La liberación del poder de la conciencia, la materia y los milagros
nos dice: “Las percepciones no sólo cambian nuestros comportamientos sino que
cambian la expresión génica”. Este libro que fue publicado hace ya diez años trata de la
relación entre el cuerpo y la mente y durante este tiempo la investigación propuesta ha
crecido de manera extraordinaria y los experimentos de Lipton han sido avalados
científicamente. En la actualidad, se acepta de forma más mayoritaria que los genes y el
ADN no controlan nuestra biología.
Un cuerpo humano está hecho de 50 trillones de células y bajo este punto de vista es una
comunidad. Esta comunidad de células se ve afectada por nuestra particular manera de
ver y percibir el mundo. Es decir, “lo que pensamos varía nuestra biología”. Los
estudios de Lipton “demuestran que las células cambian en función del entorno, es lo que
llamamos epigenética”. Según la información que recibe del exterior un gen “puede crear
30.000 diferentes variaciones”. Teniendo en cuenta este dato “menos del 10% del cáncer
es heredado”.
Para entenderlo mejor Lipton nos propone que pensemos en el efecto placebo: si
pensamos que algo nos va a curar nos cura. Y nos recuerda que el efecto nocebo
funciona exactamente de la misma manera, si pensamos que no vamos a conseguir algo
no lo conseguiremos. Así de sencillo, por eso lo más importante es ser conscientes de lo
que pensamos. Al poner atención en nuestro pensamientos podemos escoger: “Si eliges
vivir en un mundo lleno de amor tu salud mejorará”
Mecanismos de supervivencia
Para Lipton existen dos mecanismos de supervivencia: el crecimiento y la protección. Y no
pueden convivir juntos. Si nos protegemos no crecemos y a la inversa: “Los procesos de
crecimiento requieren un intercambio libre de información con el medio, la protección
requiere el cierre completo del sistema. Una respuesta de protección mantenida inhibe la
producción de energía necesaria para la vida”.
Durante la infancia percibimos el entorno igual que lo percibe nuestros padres y nuestra
familia y eso condiciona nuestra forma de ver el mundo. Nuestra manera de vivir depende
de nuestras creencias y “los comportamientos, creencias y actitudes que observamos en
nuestros padres se graban en nuestro cerebro y controlan nuestra biología el resto de la
vida, a menos que aprendamos a volver a programarlas”.
Cómo cambio mis creencias
Desde la BioNeuroEmoción® sugerimos que vemos el mundo a través del filtro de
nuestras creencias y que tomar conciencia de nuestras creencias es el primer paso para
cambiarlas. Toda nuestra información está en resonancia con la de nuestros antepasados.
Toda quiere decir toda. Si ponemos atención a lo que nos sucede, lo que consideramos
importante y lo cotidiano, a las relaciones y a los encuentros fortuitos, a los impactos y a
los tropiezos estaremos más cerca de comprender que no hay separación, que todo es
uno. Nada es al azar, todo es información, todo tiene un sentido.
El objetivo de una consulta en BioNeuroEmoción® es ampliar la conciencia. La toma
de conciencia provoca un cambio de percepción sobre nuestra situación y empezamos a
vivir de otra manera diferente. Este cambio de percepción genera un estado de paz
interior, libre de resentimientos y lleno de comprensión, que nos permite tomar las
decisiones más adecuadas para nosotros. Por eso, un acompañante en BioNeuroEmoción®
no le dice a la persona que ha venido a consulta lo que tiene que hacer sino que el
proceso de transformación personal es consecuencia de la toma de conciencia. Cuando se
toma conciencia se pasa a la acción.
Fuente:
http://www.lavanguardia.com/lacontra/20110909/54213913374/lo-que-pensamos-varianuestra-biologia.html
Lipton, B. H., La biologia de la creencia: La liberación del poder de la conciencia, la
materia y los milagros. Madrid, Ed. Palmyra, 2007.