A continuación te compartimos tres argumentos que nos llevan a comprender cómo y porqué
estamos unidos.
ADN
1. Raíces comunes, historia de la evolución.
Todos nos hemos preguntado, alguna vez en la vida, si somos los parientes lejanos de un
gran conquistador, de antiguos reyes, o de figuras representativas de nuestra historia
como civilización. Sabemos que, a través del ADN, podemos remontarnos generaciones
atrás en el tiempo, para establecer cuáles fueron nuestros orígenes genéticos; y que cada
uno de nosotros lleva un mensaje de sus antepasados en todas las células de su cuerpo.
Somos una fuente de información que lleva datos de nuestro linaje más cercano y
también del más antiguo. Bryan Skyes, profesor de genética humana en el Instituto de
Medicina Molecular de la Universidad de Oxford, Decano del Wolfson College y Fundador
de la empresa Oxford Ancestor, en su libro Las siete hijas de Eva, nos dice: “He
descubierto con asombro que todos estamos emparentados por vía materna con un
pequeño grupo de mujeres que vivieron hace miles de años”. Y sigue: “Si analizas a
muchos europeos, resulta que tienen un ADN africano, es una mezcla total. Hubo una
época en que creíamos que podríamos definir los grupos étnicos según su base genética,
pero no es así”. Esta herencia llega a nosotros a través del ADN mitocondrial, que se
traspasa de madres a hijas, lo que conforma una conexión fundamental en sí misma.
Todos tenemos en común el mismo fragmento de ADN, que se ha transmitido desde
nuestras antiguas antepasadas maternas, y lo utilizamos constantemente.
Para la BioNeuroEmoción®, la confirmación de que procedemos todos de un mismo linaje
remoto corrobora, desde un punto científico, que estamos todos unidos.
Cuál es el nuestro origen
2. Nuestra biología como expresión de la inteligencia de la especie humana.
Podemos preguntarnos con total naturalidad ¿cuál es el origen de la forma de nuestro
cuerpo? ¿Por qué tenemos todos cuatro extremidades? ¿Por qué compartimos la misma
estructura muscular y esquelética? El hecho de que el cuerpo humano se cree de una
forma semejante, independientemente del individuo que se trate, hace que nos tengamos
que referir a una inteligencia común, en este caso de la especie humana, para poder
explicar este fenómeno. La forma en que crece y se desarrolla nuestro cuerpo está
pautada, desde temprana edad, por programas biológicos que hemos heredado de una
especie de banco de información, que está disponible para todos los miembros de cada
especie en este planeta, y que conforma nuestro ADN. Al mismo tiempo, nuestra forma de
relacionarnos con el entorno, también forma parte de esta ecuación, dando lugar a
reacciones psico-fisiológicas similares frente a situaciones y procesos que nos son afines.
“Cada átomo de oxígeno que introducimos en nuestros cuerpo al respirar tiene que ser
procesado según la fórmula que hemos heredado de nuestros antepasados comunes”.
Esto nos lleva a la conclusión de que, queramos o no, estamos todos unidos en este viaje,
un viaje de evolución y expresión de la conciencia humana, del que no nos podemos
separar y del que siempre hemos participado.
Evolución humana y ADN
3. El ADN: testigo y trasmisor de la evolución humana.
A la vista de lo que revelan recientes investigaciones sobre el ADN, podemos deducir
entonces que formamos parte de los ritmos de la evolución humana, a la que estamos
todos constantemente aportando, y de la que todos provenimos. Estuvimos todos unidos
en un principio, y hemos heredado la historia entera de la raza humana, que podemos ver
reflejada en la información de nuestros genes. Estas experiencias se han grabado en
nuestro ADN, para facilitarnos una serie de respuestas físicas y emocionales de
adaptación frente a nuestro entorno. Del mismo modo, si somos conscientes de lo que
nos sucede, podemos identificar estos patrones y modificarlos a través de un cambio de
percepción, que re-programará nuestro ADN, generando una nueva información que se
transmitirá a las futuras generaciones, haciendo que podamos evolucionar y que seamos
más conscientes.
Nuestra historia no está, como se suele decir, en nuestras manos; sino que está dentro de
nosotros, y es nuestro deber ahora decidir cuál será el próximo capítulo que escribiremos
todos de forma conjunta.
Tú eres el motor de la evolución. Tus actos y pensamientos definen el camino que nos
queda por recorrer.
Evolución y el inconsciente
Conclusión:
En las consultas de BioNeuroEmoción® esto es una gran ventaja ya que permite al Acompañante
en BioNeuroEmoción® a encontrar mediante la técnica «Camino al Inconsciente» los programas
heredados por nuestro cliente y así este tome conciencia de cuales son las fuentes de sus
síntomas y conflictos. He tenido mucha experiencia al respecto y no dejo de sorprenderme
de cuanta información tenemos en nuestro interior que nos permite trascender todo aquello
que consideramos males que no son otra cosa que adaptaciones para supervivencia en cualquier
entorno.
Libro: Las siete hijas de Eva por Bryan Skyes – Descargar aquí