Cómo gestionar nuestra Sombra
A continuación, queremos compartir con vosotros tres consejos efectivos para poder
identificar nuestra sombra, es decir, aquellos aspectos que rechazamos de nosotros y que
solamente percibimos en los demás.
INTRODUCCIÓN
Cuando tomamos conciencia de cómo nos proyectamos en los demás, cada relación se
convierte en una oportunidad única de conocernos mejor. Según el psicólogo Carl Gustav
Jung, todo aquello frente a lo que nos emocionamos tiene que ver con nosotros. Aquellos
aspectos que nos molestan de otras personas son atributos personales sobre los que
hemos emitido un juicio, que opera de forma inconsciente, hasta que integremos la
sombra.
Los Juicios y la Sombra
1. Conocernos a través de nuestros juicios:
A menudo realizamos juicios sin darnos cuenta, algunos incluso nos pueden parecen
irracionales. Usar la sombra en nuestro beneficio consistiría, precisamente, en hacer
consciente aquello que juzgamos de los demás y ver dónde se refleja en nosotros
mismos. Estamos constantemente proyectando información en los demás, y como
resultado percibimos en ellos aspectos de nuestra propia psique. Como nos diría Carl G.
Jung, “el conocimiento de tu propia oscuridad es el mejor método para hacer le frente a
las tinieblas de otras personas”.
Cómo gestionar nuestro lado oscuro
2. Utilizar la sombra como válvula de escape:
En el cine, la psicología y la literatura vemos continuamente referencias relacionadas con
la sombra. Desde obras clásicas como Doctor Jekyll y Mr. Hyde, hasta otras más
modernas como Hulk. En todas ellas, se muestra cómo una personalidad reprimida e
incapaz se torna destructora y extrema en un momento determinado. Son dos
personalidades totalmente descompensadas. Esto es precisamente lo que provoca el
rechazo de la sombra. Mediante la represión de todo aquello que creemos no ser,
acabamos expresando todo aquello que «odiamos” de una u otra forma. Según la
psicología de Jung: “La gente hace cualquier cosa; no importa lo absurdo que esto sea, si
es para evitar hacer frente a sus propias almas”.
La sombra y el Ego
3. Des-identificarnos con nuestro ego:
Precisamente el ego es aquello que “creemos que somos”. Un hábito que, bien integrado,
nos ayudará a conocer mejor nuestra sombra, es dejar de usar el verbo “ser” para
definirnos y comenzar a usar el verbo “estar” u otros que transmitan el mismo significado.
Por ejemplo, en lugar de decir “soy tímido”, expresaremos “estoy tímido”. De este modo,
nos abrimos a otras posibilidades de comportamiento. Simplemente se trata de definir
cómo actuamos sin identificarnos con ello, eliminando así nuestra necesidad de
defendernos. Decía Ghandi que “toda palabra que uses después del “soy”, te
empequeñece”.
“Perder nuestro nombre es como perder nuestra sombra; ser sólo nuestro nombre es
reducirnos a ser sombra.”, Octavio Paz.
Cómo tener bienestar personal
CONCLUSIÓN
La BioNeuroEmoción® propone, a través del estudio de la sombra, que la persona integre
aquellos aspectos de su personalidad, que no quiere reconocer o aceptar, para que dejen
de ser inconscientes, y así poder gestionarlos conscientemente, de forma que contribuyan
a su bienestar personal.
Como diría Carl Gustav Jung:
“Uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz sino haciendo consciente la
oscuridad… lo que no se hace consciente se manifiesta en nuestras vidas como destino.”